lunes, 17 de septiembre de 2012

Homeopatía y bipolaridad


Mi intención de asistir con el homeópata nunca fue lograr la curación  de mi trastorno bipolar. Nada más alejado que eso. El asunto obedece más que nada al interés de llevar un tratamiento para ir sanando mi cuerpo emocional y no tener tantos disparadores de las crisis. Es decir, valerme del tratamiento homeopático para sanar mi resentimiento, mi ira, mis frustraciones, mi indignación, mis miedos, mi hipersensibilidad, mi inseguridad, mi tristeza...  

La homeopatía es una ciencia por sí misma y es difícil explicar cómo funciona, pero trataré de hacerlo de una manera simple. Su ley básica es: "lo semejante cura lo semejante". Es decir que se utiizan sustancias que al ser ingeridas producen  síntomas semejantes a la enfermedad, lo cual hace posible curar ese mal. Ésa es la razón por la cual se utilizan tantos venenos.

Un ejemplo de ello, sería una amigdalitis tan severa que ocluyera la garganta hasta el punto de casi no poder respirar. El veneno de una serpiente al picar a la persona puede producir exactamente el mismo tipo de inflamación en la garganta. Así, la homeopatía puede ocupar ese veneno para curar esa amidalitis, usando cantidades infinitesimales de dicho veneno y diluyéndolo en alcohol tantas veces que no quede prácticamente ni rastro de moléculas de ese veneno. Y ¡oh paradoja! a mayor dilución,  mayor es la potencia del medicamento. Lo maravilloso es el poder energético del medicamento homeopático que, suministrado adecuadamente, puede parar una disentería amibiana con fiebre en cuestión de 3 o 4 horas, y curar abscesos de una amigdalitis en menos de 24 horas (lo he comprobado con mis hijas).

La homeopatía tiene tipificados 12 tipos constitucionales básicos que corresponden a tipos de personalidad con características físicas, mentales y emocionales muy definidas. Se les estudia con todo detalle en gustos, aversiones, comportamiento, forma de pensar, actuar y muchas cosas más. Estos tipos constitucionales son la base de la prescripción homeopática.

La homeopatía parte de la base de que todas las personas nacemos con un tipo constitucional -nuestra forma original de ser-, que se va modificando debido a circunstancias adversas de la vida, como traumas, malos tratos en la infancia, sinsabores, frustraciones, agresiones, etc. Esto es lo que va generando  "máscaras" o formas de ser que no son propias de nosotros, sino que son defensas ante el medio y que van ocultando nuestro ser esencial.

El trabajo de la homeopatía es regresarnos al constitucional, es decir, regresar a nuestra esencia. Para ello, durante el tratamiento viajaremos por nuestra historia (por decirlo así) hasta que en algún punto toparemos  con nuestra esencia.  Lo anterior lo podemos explicar con la imagen de una cebolla. Una persona sería como el núcleo de una cebolla cuando nace. Conforme vive experiencias adversas o difíciles, se agregan  capas al núcleo y así sucesivamente hasta  completar la cebolla. La homeopatía con cada medicamento que receta, va quitando capa tras capa, hasta descubrir el núcleo. 

La homeopatía de tendencia Unicista o Hahnemanniana es la que hace este trabajo. La homeopatía francesa tiende a curar enfermedades sin tomar mucho en cuenta el constitucional, lo que la hace incompleta. Por ello es importante preguntar a nuestro homeópata qué tendencia tiene, si es Hahnemanniano o Unicista, mejor, sobre todo si vamos a trabajar la parte emocional que es lo que nos atañe más directamente a nosotros los bipolares.

Una vez comenzado el tratamiento el impacto es profundo y a muchos niveles. Viejas dolencias físicas pueden aparecer para curarse definitivamente. Recordamos cosas, nuestra mente se sacude y reordena, entendemos algunas de nuestras reacciones ante la vida, perdonamos, mejoramos nuestro carácter, somos más tolerantes, etc. El proceso en realidad es muy personal. 

Yo no he dejado de tomar mi litio, pero ir con mi homeópata es un trabajo de filigrana que disfruto mucho y que me vuelve más serena y feliz.

UNA ANÉCDOTA SIMPÁTICA

Don Miguel Hidalgo y Costilla   
Hahnemann








La homeopatía
fue desarrollada como un sistema terapéutico por un médico y químico alemán llamado Hahnemann nacido en 1755.  El otro personaje de la foto es Don Miguel Hidalgo y Costilla, quien fue uno de los caudillos más importantes de la Independencia de México. Existen algunos supuestos paralelismos entre ambos que enunciaré a continuación y que me contó una maestra hace unos años (aclaro que no tengo ninguna base documental sobre el hecho).

El Dr. Hannemann publica en 1810 El Organon, la obra cumbre que sienta las bases de la homeopatía. Así mismo en 1810 se inicia la guerra de Independencia bajo el mando de Don Miguel Hidalgo y  Costilla,  un sacerdote sensibilizado  en política y que veía como urgente la necesidad de  que México se convirtiese en república independiente. Sin embargo, poco tiempo después fue apresado por el ejército realista, y muerto unos meses después.  Dado que era persona non grata para el sistema político virreynal, se destruyeron todas las imágenes y retratos que había de él. 

Una vez consumada la independencia en 1821, se hizo necesario conseguir imágenes de Hidalgo, y ante la búsqueda infructuosa, uno de los funcionarios letrados de aquella época, dijo conocer en Alemania a una persona muy parecida físicamente a Don Miguel Hidalgo. Así que sin más prolegómenos se embarcó y trajo de Europa nada menos que un retrato del Dr. Hahnemann. Según esta historia (que de ninguna manera es oficial) es así como se ejecutan los primeros retratos de Don Miguel Hidalgo, basados en la imágen del notable Dr. Hahnemann.

Francamente, no sé si la historia sea real, pero no deja de llamar la atención las coincidencias que saltan a la vista: dos personas muy parecidas físicamente, nacen  con dos años de diferencia y  hacen el aporte de sus vidas el año de 1810... 





3 comentarios:

Anónimo dijo...

MUCHAS GRACIAS POR ESTE BLOG.
Me costó recibir el diagnóstico de que era bipolar, me dolió, pero sé que es mucho mejor saber qué es en realidad lo que me pasa desde hace tantos años, y buscar la fomra de mejorar, que seguir ignorándolo y padeciéndolo.
Quiero leerme tu blog de un tirón, pero sé que debo ir haciéndolo de a poco, para poder ir asimilando mejor todo.
Te vuelvo a agradecer tu iniciativa de abrir un blog de éstas características. Lo descubrí ayer y para mí está siendo de gran ayuda, y estoy segura que es de gran ayuda para muchas personas. GRACIAS, MUCHAS GRACIAS. Miriam

Atimaya dijo...

Te agradezco tu comentario. A mí también me costó mucho aceptarlo. Me hubiera gustado haber tenido más información, pero hace 25 años no había nada más que lo que te daban los doctores. Ahora hay mucha información y muchas herramientas. Búsca y se te dará! Así es como funciona. Yo he estado estable muchos años. Te deseo lo mejor, guerrera. Un cálido abrazo

Atimaya

Anónimo dijo...

Realmente se puede controlar a un bipolar con homeopatia.?? Un familiar lo es y no quiere tratarse con medicina actual..Dode puedo acudir para que me lo traten eficazmente.? Porque solo acecta tratamiento homeopatico..gracias a quien me pueda dirijir al mejor de esto doctores naturopatas u homeopaticos..